NOCHE, CALMA Y SAPIENCIA
Aliada, compañera, trampolín de sensaciones... Vuelvo a reencontrarme con la noche, con el bolígrafo abierto, con los dedos acelerados y las comillas interpuestas por mis ganas. Vuelvo a recobrar esa parte que siempre fue mía y no le dí pérdida.
Vuelvo a no aquejarme de la paciencia, a redescubrir todas las huellas sin necesidad de mirar atrás.
Qué rebeldía la del impulso nocturno, la del influjo lunero, la del grandioso silencio urbano sin ni siquiera ser urbe.
Y me deslizo sobre la calma merecida, sobre todos los deseos que se concentran en uno, sobre el degustar la sapiencia de la vida.
Aliada, compañera, trampolín de sensaciones... Vuelvo a reencontrarme con la noche, con el bolígrafo abierto, con los dedos acelerados y las comillas interpuestas por mis ganas. Vuelvo a recobrar esa parte que siempre fue mía y no le dí pérdida.
Vuelvo a no aquejarme de la paciencia, a redescubrir todas las huellas sin necesidad de mirar atrás.
Qué rebeldía la del impulso nocturno, la del influjo lunero, la del grandioso silencio urbano sin ni siquiera ser urbe.
Y me deslizo sobre la calma merecida, sobre todos los deseos que se concentran en uno, sobre el degustar la sapiencia de la vida.
27 de Mayo de 2009



1 comentario:
L a noche siempre da lugar a ese momento mágico.
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