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domingo, 21 de junio de 2009

ELLAS, QUE LUCHAN POR ALUMBRAR LA VIDA
(ellas que dan sentido a la valentía)
Mayo y Junio se agolparon con la veracidad más cruda que puede portar una nube gris.
Dos amigas; dos luchas de armadura diaria para con la vida... para sobrellevar la incertidumbre y la quimioterapia.
Resulta impotente y extraño observar el nacimiento de la desolación. Una voz sin cabello que te dice: - de esta vamos a salir-. Y te das cuenta que de lo que tienes que salir tú misma es tan solo un rayo del sol en la comparativa de su alumbramiento total.

La otra sigue con el sock de la no espera, con un segundo bebé en sus brazos cubierto de lágrimas perennes que escapan de su comprensión.

Y los sentimientos encontrados no hacen más que debatir entre lo efímero y todo lo que perdura. Rasgando esperanza ante cualquier pensamiento mal encaminado.

Mi bolígrafo viste sequedades, visualizaciones distorsionadas de lo que realmente quiere la vida que entienda o desentienda.
Habrá que mirar más allá de las estadísticas, creer en la fortaleza, agarrarse a alguna fé intrínseca y personal al margen de estatuíllas e historias ilógicamente varadas. Habrá que creer. Habrá que pedir.

viernes, 19 de junio de 2009

EL LEVE RESQUICIO DEL GIRÓN PULIMENTADO
Necesito volver. Volver a mis enclaves de sueño y deslizarme en el silencio ajetreado de mi pluma.
Disolver por un momento todo lastre de tiempo caduco y saberme liberada.
Necesito suplantar esta nueva soledad por las alas que ya acogieron toda la vida versada.Necesito engullirme a mí misma en bocanada y saberme aquí.Necesito quebrantar todo el puzzle desarmado y darle la vuelta.
Necesito alimentar las retinas con ríos, nubes y gentes. Apoyar la cabeza en una copa de vino vacía y sentir el paso del regreso.Necesito sobrellevar los músculos de mi garganta, las conversaciones parasimpáticas y el leve resquicio del girón pulimentado.

martes, 2 de junio de 2009

PARA NO OLVIDARME
Agradecida con la palabra "apaciguar" en los estados carenciales de calma.
Masticando la tranquilidad más precisa y natural. Cogiendo la sartén por el mango para manejar la tortilla-luna a mi antojo y desantojo.

lunes, 1 de junio de 2009

EL CAMINO EN LA SUELA DE LOS ZAPATOS
Tras un ahogo silenciado, llega otro punto de partida, otra viaje a los entresijos interiores, a los girones bienllevados, a las maneras que caducaron en el desuso.
Minúsculos halos de rebeldía externa condicionando la interna, desmanes lunares y del día.
Llega una especie de calma tardía, pero al fín y al cabo llega potenciando la fuerza.
Qué maravilla desgastar los zapatos.
Madrugada del 1 de Junio de 2009

miércoles, 27 de mayo de 2009

NOCHE, CALMA Y SAPIENCIA
Aliada, compañera, trampolín de sensaciones... Vuelvo a reencontrarme con la noche, con el bolígrafo abierto, con los dedos acelerados y las comillas interpuestas por mis ganas. Vuelvo a recobrar esa parte que siempre fue mía y no le dí pérdida.
Vuelvo a no aquejarme de la paciencia, a redescubrir todas las huellas sin necesidad de mirar atrás.
Qué rebeldía la del impulso nocturno, la del influjo lunero, la del grandioso silencio urbano sin ni siquiera ser urbe.

Y me deslizo sobre la calma merecida, sobre todos los deseos que se concentran en uno, sobre el degustar la sapiencia de la vida.
27 de Mayo de 2009

martes, 19 de mayo de 2009



NO ENCUENTRO BOLÍGRAFO QUE NO ESTÉ IMPREGNADO DE TRISTEZA
Varios escritos sobre tí, un relato donde eras la parte protagonista y hace apenas 15 minutos uno largo que me reservo para mí. Solo me apetece silenciarte.
Melancolía es lo que defiendo. La tristeza es otro estado más allá del mundo melancólico. Un estado más oscuro y derrotista, una marca más apática del día. Hoy, atípicamente en mí, siento tristeza. Una tristeza sublime, una tristeza que también me aporta un dolor poético. Una especie de arañazo en las yemas de los dedos, un corte en la tinta de mi bolígrafo.Siento un hueco, un indiscreto hueco que me dura casi 24 horas. Un hueco no de negativa a la aceptación, sino un agujero escocido en algún lado del alma.
Este día sabía que llegaría. Miraba la parte más brillante de mis estanterías e intuía un dolor si llegaba, pero realmente lo desconocía o creía más minúsculo.Me regalas media vida mía de seguimiento, de refugio cuando buscaba leerte o escucharte, de horas anidada en tus palabras cuando me las cruzaba, de infinitas noches que fuiste el trampolín hacia la forma de mis bailes de palabras.Me regalas una admiración... la que te profeso, la que siempre por bandera invisible corrió de mis manos a otras, y de ahí a la caricia común del mundo.
Siempre inmenso Mario, siempre.
Gracias, por compartir la lucha y la poesía, la narrativa y el ensayo de toda una vida.
¿Qué es la vida sino un ensayo de la eternidad?
Te deseo el descanso más merecido Mario, D. Mario... así como la permanencia de toda la luz de la que te has ido curtiendo los entresijos del alma.
Infinitas gracias eterno maestro. Mi más admirado literato.

miércoles, 22 de abril de 2009

DESPERTANDO LOS DEDOS QUE NUNCA DURMIERON
Cruces de musos, los que desecho por vacíos, los que están recubiertos de saliva de luz, los que regalan magias infantilmente estomacales, los que luchan por surcar montañas que ni siquiera creó el mundo, los que se repletan de incógnitas... Y comienzo a ver cómo se despiertan los dedos, para simular transcripciones de sus miradas y/o silencios. Textos agolpados, músicas de fondo, y volver a empezar a bailar palabras que salen del surrealismo más real, y de alguna que otra parte personal que rechina óxido.
Anoche la luna estaba nerviosa, y hoy las letras son las protagonistas de todos los escritos que no tuvieron destinatario.

martes, 21 de abril de 2009

SUMAN TRES PIERNAS ENTRE DOS Y QUÉ GRANDE ES RESPIRAR
Y vuelves a mí, cuando veo lo eterna manejadora de marionetas que es la vida, cuando el ayer fue un retraso de reloj en cifra anual cuatro. Vuelves con impresionantes resguardos de bailes improvisados. Vuelves, esta vez, con una pierna y veinte maneras de sugerirme que piense. Vuelves a engrasar de luz las manivelas de mi mente, a retorcer mi calma sobre la eterna sonrisa silenciada. Vuelves... o nos devuelve la vida.
Vuelves cuando un hospital fue el final de diez principios, cuando siempre dije tú pero viví conmigo y con el resto. Vuelves entre bondad y pasados, entre retinas y labios, vuelves entero para reírnos de las partes que rompieron las subidas de montañas.
Y vuelves, sin esperar ni esperarnos, tras mil lunas que parecen una sola, para desentender la vida o para creer que es necesario no pensar en entenderla, solo respirar...

Lunes · 20 de Abril de 2009 ·
Y es que esta vida está loca, y yo quiero volverme loca con ella.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Mi Berta
ANTE LA NORMALIDAD DEL DOS
Esta Luna nueva me dejó la mañana recordando los callos del corazón, los pasos en falso, las huellas certeras, los vinos ensalitrados, los cantes en la azotea, tu espalda desnuda sobre el teclado, los primeros bolos por Madrid, las lágrimas que llenaron de lodo los estados, mis formas de correr ante un -quédate conmigo-, las sombras que nadie disipó, las enfermedades mal-llevadas, los medio abrazos no dados, las maneras del aprecio con el tiempo, tu número tres ante la normalidad social impuesta del dos, las letras que no te pertenecieron, las rabias que te atizaste, el grueso alejamiento que nos regalamos, el delgado regreso que jamás des-amistó, el banco imaginario que siempre compartimos para comentar tu música y la vida; mi vida musicada, el abrazo cuando renacimos del dolor, las hiperventilaciones que me callé por simularme más fuerte, la desgana vital y subrayada de la que no me hiciste partícipe.

Recordaba fragmentos del calendario que quedan chamuscados de nadas, límites de los días que me recuerdan cuando el todo es importante.
Recordaba que crecimos juntos ante la palabra; tú creando tu mundo, yo rememorando la creación del mío.
Recordaba que me perdoné por arañarte la tercera parte de una historia, y hoy me leo en la vida más unidos que el pasado en el que decidimos dejar las retinas sobre un vaso de distancias.


(A tí amigo, por no haberte ido cuando partí, por formar parte de lo que escribe mi historia, por hacer cada día que el recuerdo oscuro sea un bolígrafo sin tinta, por dejar una silla para que el tiempo colocara todo en su lugar).

http://www.youtube.com/watch?v=LjCTg4tHdMA

lunes, 16 de febrero de 2009

Foto: Café Gijón · 2006


... que este mundo se mueva por ilusiones
Puedo decir, con la claridad orgullosa, que tuve la suerte de tener un guía espiritual personal en vida. Esa persona con la que hablar sobre las entrelíneas de la vida, con la que alejarse del globo y observarlo todo desde fuera, en compañía. Esa persona con la que el tiempo se detiene frente a las palabras, y no hay instante en el que no sientas que la comprensión lo mueve todo. Varias veces escribí sobre él.

Era yo muy cría, pero antes de que partiera, al mundo que te aleja de éste, me pilló en época de frustración artística y/o existencial, quizá también en una de cambio individual y reestructuración neuronal. ¡A saber!

Nació en Guinea, cuando llegó a España realizó las carreras de Filosofía, Inglés, y Psicología. Tuvo la suerte de dejar en este camino varios libros escritos y vividos, así como ser Premio Alfons el Magnànim.
Amigo de la familia, me vió crecer desde los 8 años, así como tropezarme y salvarme a los 17. Salvador y guía... al que le debo sin deber y sin esfuerzo la admiración y el recuerdo.
La vida nos volvió a cruzar a mis 27, cuando ya el cáncer era dueño de su cuerpo, y fue en ese instante, cuando el tiempo y la madurez hizo que compartiéramos palabras que una guarda como tesoros.
Para mí siempre fue primordial el compartir. En esta vida es necesario no dejar en el silencio las visiones que quisieras masticar entre giros, aprender inconscientemente de las ajenas, jugar al ir y venir del departir y crecer ... sobre todo crecer.

Todo ser, como todo elemento posee su aura, en él se sentía, se palpaba en sensaciones, se le descubría inmenso.

Dejó un legado en cada persona que conoció que aún plaga de lágrimas sus rostros cada vez que lo recuerdan.
Mi legado más inmenso fue el conocerlo, y el recuerdo; una frase que me dijo que aún retumba en mis ideas y la cual nunca creí merecer: " Karla, eres un verdadero volcán en erupción, un incesante torbellino de reflexiones, inquietudes que te distancian poco a poco del pensamiento común de los mortales. En realidad, lo que haces, es lo que cualquier mente inquieta, cualquier filósofo hace todos los días". Así como al leer mi relato y escritos; "Qué duda cabe que tu creación sin previa idea es un don que a mí me recuerda a aquellas tertulias entre poetas por los cafés de Madrid".

El año que murió, mis pies me llevaron al Café Gijón. Tantos viajes a Madrid, tantos conciertos y nunca saqué tiempo para acudir al lugar donde realmente deseaba descansar.
Nada más entrar deseé tenerlo en frente, tomarnos un café y no pensar en lo que quizá hubiéramos hablado, que estoy segura que hubiera empezado por hacer una comparativa de Niebla de Unamuno y el relato que escribí a los 22 (El café de Genaro). Una de las frases que me escribió en un mail y hoy recupero: "Genaro representa para mí, aquellos momentos en los que la persona saca a flor de piel toda su espiritualidad, toda la profunda palpitación del espíritu, y a la vez, una gran liberación de algo que oprime o ahoga el alma".

Con los años me dí cuenta que en ese tiempo sí tenía oprimida el alma, y buscaba en un ente de ficción una necesidad de encontrarme frente a mi yo para sentirme compartida. Qué curiosa es la vida, y cómo ésta regaló y regala cruces y más cruces como reflejos.

Recuerdo guardar silencio. Mirar a la persona que me acompañaba y desenfundar mi libreta. Seguí guardando silencio. Supo que era mi momento, como tantos otros, pero éste era quizá más especial que cualquier servilleta en cualquier bar de cualquier ciudad.
Releo y me siento cambiada la escritura, imagino que como cambian las pieles con el paso de los años, pero releo y vuelven todas aquellas silenciadas emociones que, al fín y al cabo, son lo que hacen que este mundo se mueva por ilusiones.
(Karla · 16 de Febrero de 2009)


Café y recuerdo en el Café Gijón · 2006
ESTOY BARRIENDO SENTIRES
Estoy barriendo sentires sin dejar caer los párpados sobre estas ilusorias retinas. Aquí... en una caja de tiempo con freno en pasados poetas, con presente en forma de huellas pictográficas.
Mi café son palabras revueltas, palabras en silencio, palabras arrinconadas en las maderas escritas, palabras selladas. Palabras en la sencillez curtida de un anciano, que rodeado de papeles, se embarca en su mundo de letras, su mundo de quehaceres. Aterrizo a los 28, a cualquier hora de Julio, en el Café Gijón, la cuna de la tertulia, el reflejo de las ideas. ...
Vengo porque es como acudir al lugar donde otros encendieron las farolas que tanta luz dieron a mi camino. Vengo por lo esencial que se hace acomodar mi mano en un mesa donde se crearon leyendas en conjunción, porque hubo un día en el que las paredes encerraron en espacio a las artes con ventanas de libertad.
Vengo por sentir el homenaje de mi más destacado placer, por divagar sobre el hecho de mis propios hechos; que no es más que apalabrar la dejadez de un bolígrafo sobre la vitalidad de una mano enraizada al pensamiento. Vengo porque mis actos individuales hubo un tiempo en el que se vivieron entre otros en conjunto, porque no hay más placer en vida que sentirse compartido... más allá de los pasados, más allá de los presentes.

EL CAFÉ GIJÓN Y TU RECUERDO
Cuánta palabra creaste inconscientemente en mi lenguaje.
Te recuerdo desde el Café Gijón, desde el lugar donde nacieron tertulias de sociedad inquieta y poeta; aquellas que tú comparaste con mi volcán interior en erupción; con mi escritura.
Te recuerdo entre palabras que me recuerdan a mí misma en experiencia. Qué alta belleza la de la palabra ¿verdad? Cuántas alas desplegadas sobre el mundo que no siempre se frena a recorrerlas y palparlas.
Qué gran viaje el recorrido del lenguaje escrito, qué emotiva interpretación la vocal del recital.
Pasa el tiempo, y en cada escama de piel voy soltando mis motivos, mis delirios conscientes, mis más anclados pensamientos.
Pasa el tiempo y sigo escribiendo... Sigo precisando volarme alrededor de mis cuerdas personales, de mis vientos de puntos cardinales, de mi ajedrez de tinta. Pasa el tiempo y cada hoja en blanco es como ese sueño que se pinta de color más allá de las propias realidades.
A D. Jose Mª Valcárcel, en su memoria.

Krla - 2 de Julio de 2006 · Café Gijón (Madrid)

domingo, 15 de febrero de 2009


EL DÍA DE LA EXPANSIÓN DE ...
Llueve...
La vida va enseñando que el necesitar no es bueno, que puede crear dependencias en la otra orilla del pensar en uno mismo, pero el caso es que... yo a la lluvia la necesito cada siete vueltas y media.
Días en los que ya amaneces con la humedad, no solo en las rodillas, sino en el reflejo retiniano. Mañanas, tardes o noches de fuerzas demoledoras que van recubriendo las ganas y las inspiraciones. O, sencillamente, un dejar hacer automático sin importancia alguna.
Obviamente de lo penúltimo no es el caso, pues aún me estoy recuperando del letargo de los musos, e incluso recordando los entierros de recuerdos celebrados o presentes lanzamientos hacia las lejanías que me permitan la tranquilidad más única del egoísmo de los pasos.
Llueve y es Domingo; esa mezcla de estado orgásmico que te dice: ¡hoy es el día de la expansión de los vegetales!
No hacer nada más que sentir. Un sentir que va solo, que no buscas, que no pretendes, pero que debe ir ligado a la lluvia. Hasta un estornudo se torna sensacional en un día de lluvia.

Los hay que amanecen torcidos cuando saben que está lloviendo. Que un estado depresivo y apático les paraliza hasta el alma. No puedo entenderlo... que sí respetarlo, pero de verdad que no puedo entenderlo. No son tristes los días grises, sino los azules, los que arrastran bandas sonoras de blues y carretillas de momentos mal pagados, los que pueden tener inluso sol, los que te arañan hasta las uñas y los límites de la cobardía, pero no los lluviosos.

Los días lloviosos son una limpieza para todo, para lo de fuera, para lo de dentro, pero sobre todo y ante todo; para el espacio que existe entre el movimiento y el pensamiento; la calma.

sábado, 14 de febrero de 2009



Atracón de lunas y recuerdos
La mañana de un Sábado en la que despego el bolígrafo del pegamento de la sombra.
¿Tanto tiempo estuve callada? ¿Tanto des-automaticé mi escritura? Parte servible de mis movimientos, zona imprescindible de mis latidos.
Llámame surrealista, dibújame una vida salpicada de mordiscos enrabietados, pero soledad y silencio siempre fueron los mejores resguardos para desmantelar mis escritos.
Hoy, de repente, se aglutinan en mis dedos todos los musos que estuvieron de letargo, todas las formas abstractas que de algún modo hicieron estructurarme.
Tengo las paredes invisibles llenas de recuerdos, de luces, de zapatos, de azules...
Tengo un atracón de lunas para escupir pacientemente.

lunes, 9 de febrero de 2009

Antagonícamente su canción preferida

Foto: Cajita de música Le Valse d´Amelie de Yann Tiersen · Krla 2008

Dicen los psicólogos (entre ellos mi hermana) que las canciones y olores son de las cosas más costosas a desvincular de los recuerdos.
Esta mañana me crucé, después de muchos años, con La Senda del Tiempo, de Celtas Cortos y cientos de sensaciones me inundaron por dentro.
Mentalmente deseo un homenaje para un amigo con el que cantaba esta canción en la Universidad, allá por el ´98 y que se fue en el 2000 (quizá a un mundo más perfecto) por un cáncer linfático, mientras suplicaba vida y más vida.

Hoy asumo y resumo el recuerdo en dosis de reacciones de sensación, gracias a una letra y unos acordes, gracias a la memoria que posee el tiempo.
Y sonrío... siempre que suena sonrío, en forma de gesto, hacia arriba.

http://www.youtube.com/watch?v=9e6NiR8qLHM

miércoles, 4 de febrero de 2009

Clic mental


Un clic en la mente, avisando del tiempo que pasó sin entrelazar palabras... Palabras de las que se ahogaban si no eran escupidas, palabras que acumulaban hongos existenciales si no se lanzaban a la nada más precisa, palabras que siempre fueron los hilos del movimiento.

¿Cuánto tiempo ha pasado desde que dije ahora te "entapo"?
¿Cuántos vinos se han salpicado por los folios olvidando todos los soles?

La vida... el clic del aviso... la mañana en la que vuelvo a retozar por lo que entiendo que es mirar al punto exacto del horizonte donde dejé, a mi espera, cientos de sombras somnolientas.

Me gusta... Me gusta la sensación del saberme reconstruída de todas las partes que nunca se hicieron añicos.